Cuando nos presentamos en una red social como anfitriones de una página, ya sea nuestra o de un cliente que solicita nuestros servicios de community manager, nuestra primera misión es dar vida a esa página y para ello tenemos que construir una comunidad.
Es importante tomar conciencia que somos embajadores de nuestra marca, que podemos ser nosotros mismos, nuestro negocio, servicio o el servicio de un cliente para el que trabajamos. Para nuestra agencia de comunicación es vital saber construir comunidad, de hecho somos líderes en ello. No es magia, es trabajo y saber hacer.
Para hacer esta labor «diplomática» es importante tomar una serie de consideraciones:
Construye comunidad
- Ser parte y no anfitrión de la comunidad
- Permitir y alimentar la aparición de líderes
- Dar reconocimiento a quién se lo merece
- Dar soporte a las iniciativas
- Responder siempre
- Tolerar las críticas y mejorar
Destruye comunidad
- Moderar
- Acaparar protagonismo
- Tomar todas las decisiones
- No responder, no compartir, no actualizar
- Censurar
No olvidemos que nuestro objetivo es:
Lanzar un proyecto que atraiga a un número creciente de personas que inviten a sus amigos. Empujados por el afecto se quedan más tiempo.
El secreto de la red social es la comunidad y la mejor forma de construirla es resolver necesidades reales de un grupo concreto de personas.